DEL DIOS INEFABLE. "Porque lo ignoro, lo adoro". (Texto y Vídeo)

P or mucho que uno medite y escriba sobre estos temas que tienen que ver finalmente con la metafísica, siempre permanece un interrogante en la conciencia que es muy difícil de desentrañar, tal vez porque lo que pretendemos conocer es en verdad incognoscible, lo cual no exime de la realidad del Misterio, de su “presencia” en el centro de todas las cosas y de todos los seres vivientes, desde las más altas jerarquías angélicas hasta los que habitan los mundos más inferiores de l a Creación. Pero no podemos definir ni nombrar el Misterio. Él es inefable e inexpresable. Por eso existen los símbolos sagrados, pues por su propia capacidad de síntesis ellos nos despiertan otros mecanismos de asociación entre las ideas que no puede despertar el discurso racional. Los símbolos nos acercan a la comprensión de lo inefable. Nos llevan hasta un límite desde donde se puede intuir lo que no tiene nombre, porque los contiene a todos. No podemos describir el “Misterio”, pero sabemos que está ahí, guiá...